Envíos a cualquier punto del país $7000

No ficción  

 

 

 

Escritos fundamentales

Considerado por Susan Sontag como «el crítico de cine más vital, perspicaz y original de Estados Unidos», Manny Farber (1917-2008) es reconocido como uno de los padres de la crítica cinematográfica moderna anglosajona y admirado por la generación posterior –Jonathan Rosenbaum, Kent Jones, J. Hoberman–, en la que dejó una marcada influencia.

Pintor además de crítico, su ojo de artista le permitió concentrarse en aspectos hasta entonces ignorados de las películas, tales como el espacio visual, la plasticidad, el ritmo, la disposición y gesto de los actores, y los movimientos de sus cuerpos.

Algunos de sus textos se convirtieron en manifiestos, como el famoso ensayo «Arte termita contra arte elefante blanco», síntesis de su preferencia por un cine vitalista y de formas provisionales que socave los propios límites del arte, y en contra de los grandes nombres del firmamento cinematográfico, la monumentalidad, la ampulosidad y el academicismo. Antes que los jóvenes cahieristas, fue pionero en revalorizar a directores y productores que expresaron lo mejor de la tradición norteamericana a través del cine de género o del cine clase B: Howard Hawks, Preston Sturges, Samuel Fuller, Raoul Walsh y Val Lewton. Se ganó así la definición de «iconoclasta», al mismo tiempo que su prosa fue asimilada al fraseo jazzístico: una escritura muy personal e inventiva construida sobre la base de metáforas visuales, alejada de cualquier molde académico, y repleta de neologismos, juegos de palabras, humor y sarcasmo.

La presente selección consta de sesenta textos, la mayoría inéditos hasta ahora en nuestro idioma, desde sus tempranas reseñas semanales hasta sus ensayos posteriores consagrados a grandes cineastas, algunos de ellos coescritos junto a su esposa, Patricia Patterson.

 

 

Manny Farber. (Douglas, Arizona, 1917 – Leucadia, California, 2008) fue uno de los críticos de cine más influyentes del siglo XX, además de artista plástico y crítico de arte. En los años treinta estudió en las universidades de Berkeley y de Stanford, y luego en el Instituto de Arte de San Francisco y en la Escuela de Diseño Rudolph Schaeffer. En 1942 se mudó a Nueva York y comenzó su carrera como crítico de cine en The New Republic, ocupando el puesto que había dejado Otis Ferguson. Más tarde sucedería a James Agee en The Nation. Escribió regularmente para New Leader, Cavalier, Artforum, y en las revistas especializadas Commentary, Film Culture, Film Comment y City Magazine. En 1970 regresó a California para enseñar en la Universidad de San Diego en distintas cátedras sobre historia del cine. En 1977 se retiró de la crítica y diez años más tarde de la enseñanza. Farber publicó en vida una única recopilación de ensayos, Negative Space (1971), reeditada en 1998 en una versión ampliada. Como artista plástico recibió premios y distinciones, y su obra ha sido exhibida en diversas galerías y museos durante su vida y luego de su muerte.

 

Escritos fundamentales, Manny Farber

$19.500,00
¡No te lo pierdas, es el último!
Escritos fundamentales, Manny Farber $19.500,00
Compra protegida
Tus datos cuidados durante toda la compra.
Cambios y devoluciones
Si no te gusta, podés cambiarlo por otro o devolverlo.

No ficción  

 

 

 

Escritos fundamentales

Considerado por Susan Sontag como «el crítico de cine más vital, perspicaz y original de Estados Unidos», Manny Farber (1917-2008) es reconocido como uno de los padres de la crítica cinematográfica moderna anglosajona y admirado por la generación posterior –Jonathan Rosenbaum, Kent Jones, J. Hoberman–, en la que dejó una marcada influencia.

Pintor además de crítico, su ojo de artista le permitió concentrarse en aspectos hasta entonces ignorados de las películas, tales como el espacio visual, la plasticidad, el ritmo, la disposición y gesto de los actores, y los movimientos de sus cuerpos.

Algunos de sus textos se convirtieron en manifiestos, como el famoso ensayo «Arte termita contra arte elefante blanco», síntesis de su preferencia por un cine vitalista y de formas provisionales que socave los propios límites del arte, y en contra de los grandes nombres del firmamento cinematográfico, la monumentalidad, la ampulosidad y el academicismo. Antes que los jóvenes cahieristas, fue pionero en revalorizar a directores y productores que expresaron lo mejor de la tradición norteamericana a través del cine de género o del cine clase B: Howard Hawks, Preston Sturges, Samuel Fuller, Raoul Walsh y Val Lewton. Se ganó así la definición de «iconoclasta», al mismo tiempo que su prosa fue asimilada al fraseo jazzístico: una escritura muy personal e inventiva construida sobre la base de metáforas visuales, alejada de cualquier molde académico, y repleta de neologismos, juegos de palabras, humor y sarcasmo.

La presente selección consta de sesenta textos, la mayoría inéditos hasta ahora en nuestro idioma, desde sus tempranas reseñas semanales hasta sus ensayos posteriores consagrados a grandes cineastas, algunos de ellos coescritos junto a su esposa, Patricia Patterson.

 

 

Manny Farber. (Douglas, Arizona, 1917 – Leucadia, California, 2008) fue uno de los críticos de cine más influyentes del siglo XX, además de artista plástico y crítico de arte. En los años treinta estudió en las universidades de Berkeley y de Stanford, y luego en el Instituto de Arte de San Francisco y en la Escuela de Diseño Rudolph Schaeffer. En 1942 se mudó a Nueva York y comenzó su carrera como crítico de cine en The New Republic, ocupando el puesto que había dejado Otis Ferguson. Más tarde sucedería a James Agee en The Nation. Escribió regularmente para New Leader, Cavalier, Artforum, y en las revistas especializadas Commentary, Film Culture, Film Comment y City Magazine. En 1970 regresó a California para enseñar en la Universidad de San Diego en distintas cátedras sobre historia del cine. En 1977 se retiró de la crítica y diez años más tarde de la enseñanza. Farber publicó en vida una única recopilación de ensayos, Negative Space (1971), reeditada en 1998 en una versión ampliada. Como artista plástico recibió premios y distinciones, y su obra ha sido exhibida en diversas galerías y museos durante su vida y luego de su muerte.