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Poesía

 

 

 

Decir la suerte

Los poemas de Szwarc no son clasificables, ni siquiera surrealistas, creo que no hay ninguna intencionalidad formal, o la intencionalidad es la libertad de las formas. La percepción de la autora es naturalmente así. Me recuerda el realismo desatinado del que hablaba Eduardo Roszenvaig. La realidad por sí misma ya es desatinada, el poema deviene de esas fracciones de una realidad que no tiene fronteras entre lo subjetivo y objetivo. 

"No están estos poemas para filiarse a corriente alguna –dice Horacio González en el Prólogo- sino que ensayan una posibilidad: ¿puede el mundo armar nuevamente sus piezas desencajadas, sus diálogos despilfarrados, las frases que parecen haber pertenecido a un manual de la familia e historias organizadas y que un soplido horrendo las dejó repartidas en distintos poemas?"

La poesía de Susana Szwarc no atropella al lector, hay delicadeza para decir lo más trágico, y pide lo mismo a quien lee En "Dedicatoria", dice: "Abraza las hojas. Que la lluvia o el sol / exageradamente fuertes / no lastimen / Que se arruguen / se ajen / les caiga una gota / de café o aceite / no molesta. / Es lo común de la vida. Lo único (único) grave es que se borre / alguna letra / algún nombre / alguna frase musical…".

"Decir la Suerte" ¿tiene que ver con las cosas que se juntan, no como yuxtaposiciones, o decisiones demasiado racionales, sino porque estaban destinadas a encontrarse? Si, como dice Laura Estrin, "La poesía le gana a la historia", leer la poesía de Susana Szwarc nos dice la suerte de "una libertad inaudita". Y nos convida diciendo: "Siempre guardo algún terrón de azúcar /  en la boca / para repartirlo en días de diluvio".

Graciela Elizabeth Bergallo

 

 

Susana Szwarc nació en Quitilipi (Chaco) en 1952 y reside en Buenos Aires. Publicó Trenzas (1991), El artista del sueño y otros cuentos (1981), El azar cruje (2006), Una felicidad liviana (2007); En lo separado (1988), Bailen las estepas (1999), Bárbara dice (2004), Aves de paso (2009); y los libros infantiles Había una vez una gota, Había una vez un circo, Salirse del camino y otros cuentos, Tres gatos locos, entre otros.

 

Decir la suerte. Poesía reunida, Susana Szwarc

$1.498,00
Decir la suerte. Poesía reunida, Susana Szwarc $1.498,00

Poesía

 

 

 

Decir la suerte

Los poemas de Szwarc no son clasificables, ni siquiera surrealistas, creo que no hay ninguna intencionalidad formal, o la intencionalidad es la libertad de las formas. La percepción de la autora es naturalmente así. Me recuerda el realismo desatinado del que hablaba Eduardo Roszenvaig. La realidad por sí misma ya es desatinada, el poema deviene de esas fracciones de una realidad que no tiene fronteras entre lo subjetivo y objetivo. 

"No están estos poemas para filiarse a corriente alguna –dice Horacio González en el Prólogo- sino que ensayan una posibilidad: ¿puede el mundo armar nuevamente sus piezas desencajadas, sus diálogos despilfarrados, las frases que parecen haber pertenecido a un manual de la familia e historias organizadas y que un soplido horrendo las dejó repartidas en distintos poemas?"

La poesía de Susana Szwarc no atropella al lector, hay delicadeza para decir lo más trágico, y pide lo mismo a quien lee En "Dedicatoria", dice: "Abraza las hojas. Que la lluvia o el sol / exageradamente fuertes / no lastimen / Que se arruguen / se ajen / les caiga una gota / de café o aceite / no molesta. / Es lo común de la vida. Lo único (único) grave es que se borre / alguna letra / algún nombre / alguna frase musical…".

"Decir la Suerte" ¿tiene que ver con las cosas que se juntan, no como yuxtaposiciones, o decisiones demasiado racionales, sino porque estaban destinadas a encontrarse? Si, como dice Laura Estrin, "La poesía le gana a la historia", leer la poesía de Susana Szwarc nos dice la suerte de "una libertad inaudita". Y nos convida diciendo: "Siempre guardo algún terrón de azúcar /  en la boca / para repartirlo en días de diluvio".

Graciela Elizabeth Bergallo

 

 

Susana Szwarc nació en Quitilipi (Chaco) en 1952 y reside en Buenos Aires. Publicó Trenzas (1991), El artista del sueño y otros cuentos (1981), El azar cruje (2006), Una felicidad liviana (2007); En lo separado (1988), Bailen las estepas (1999), Bárbara dice (2004), Aves de paso (2009); y los libros infantiles Había una vez una gota, Había una vez un circo, Salirse del camino y otros cuentos, Tres gatos locos, entre otros.